{"id":7723,"date":"2026-04-16T03:13:21","date_gmt":"2026-04-16T03:13:21","guid":{"rendered":"https:\/\/joseantoniolopezmoreno.es\/?p=7723"},"modified":"2026-04-30T00:54:35","modified_gmt":"2026-04-30T00:54:35","slug":"el-despertar-de-lo-ominoso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joseantoniolopezmoreno.es\/ataro\/psicologia\/el-despertar-de-lo-ominoso\/","title":{"rendered":"Sacks y el Despertar de &#8216;Lo Ominoso&#8217;"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-left\"><br>Un consultante entra en la sala y se detiene frente al perchero. Mira su propio abrigo, pero por un segundo, retrocede. Me dice que ha sentido un escalofr\u00edo: el abrigo, colgado en la penumbra, parec\u00eda una presencia acechante. \u00ab\u00bfEs una se\u00f1al,\u00a0To\u00f1o?\u00bb, me pregunta. Yo le pido que se relaje y que no mire al abrigo, sino al techo, porque lo que acaba de experimentar no es un mensaje del m\u00e1s all\u00e1, sino el despertar de lo ominoso. En el entrenamiento mental, trabajamos con la premisa de que la realidad es una construcci\u00f3n constante y, a veces, fr\u00e1gil. El gran\u00a0<strong>Oliver Sacks<\/strong>\u00a0dedic\u00f3 su vida a documentar c\u00f3mo esa construcci\u00f3n puede desmoronarse con un simple error en el procesamiento de la informaci\u00f3n. Sacks nos ense\u00f1\u00f3 que la identidad es una narraci\u00f3n que nuestro cerebro nos cuenta para que el mundo tenga sentido; lo ominoso (<em>Das Unheimliche<\/em>) es precisamente el momento en que esa narraci\u00f3n sufre un fallo de sistema. No es el miedo a lo desconocido, sino la inquietud ante lo demasiado familiar que, de repente, se siente ajeno.<\/p>\n\n\n\n<p>Como el paciente de Sacks que intentaba ponerse a su mujer como si fuera un sombrero, lo ominoso nos ocurre cuando lo m\u00e1s \u00edntimo \u2014nuestro hogar, nuestra ropa o incluso nuestro propio rostro\u2014 deja de encajar en el molde de lo predecible. Esta sensaci\u00f3n tiene un eco potente en el arte. Cuando observamos un cuadro de&nbsp;<strong>Francis Bacon<\/strong>, lo que nos perturba es reconocer los rasgos humanos bajo una distorsi\u00f3n visceral. Tu mente intenta \u00abnormalizar\u00bb la imagen, pero hay algo que no termina de cuadrar. Es el mismo fen\u00f3meno que Jordan Peele explota en la pel\u00edcula&nbsp;<em>Nosotros<\/em>: el desaf\u00edo no nace de un monstruo externo, sino de un doble id\u00e9ntico que nos devuelve una mirada vac\u00eda. Es la ruptura de la seguridad que sentimos al ser \u00ab\u00fanicos\u00bb; cuando el otro es una copia defectuosa de nosotros mismos, nuestra sensaci\u00f3n de control se desvanece.<\/p>\n\n\n\n<p>Si trasladamos esta experiencia al lenguaje del Tarot, nos encontramos frente a&nbsp;<strong>La Luna<\/strong>. Este arcano no habla de oscuridad total, sino de esa luz ambigua que deforma las siluetas. En este escenario, el perro y el lobo a\u00fallan a una realidad que no pueden comprender del todo. La Luna representa ese espacio de confusi\u00f3n donde la percepci\u00f3n se distorsiona y nos obliga a enfrentarnos a nuestra imagen residual m\u00e1s oculta. No es una energ\u00eda negativa, sino una invitaci\u00f3n a explorar qu\u00e9 hay bajo la superficie. Lo ominoso ocurre cuando la \u00abSombra\u00bb decide asomarse por una grieta de nuestra rutina. Desde una perspectiva t\u00e9cnica, esto es un error de reconocimiento, una falta de fluidez en el procesamiento de est\u00edmulos, pero desde una visi\u00f3n filos\u00f3fico-religiosa, es un encuentro con lo que est\u00e1 \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb del velo de lo material. Como suelo plantear en mis sesiones, ambas posturas pueden conciliarse para nuestro crecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Lo ominoso es, en \u00faltima instancia, una oportunidad de recalibraci\u00f3n. Es el momento en que el Mago se da cuenta de que sus herramientas no son infalibles y el Loco comprende que el camino no es una l\u00ednea recta, sino un laberinto de espejos. En la sesi\u00f3n, le digo al joven: \u00abEse abrigo no es una amenaza, pero el impacto que ha tenido en ti es una br\u00fajula. Es tu propia atenci\u00f3n pidi\u00e9ndote que revises qu\u00e9 aspectos de tu vida se han vuelto r\u00edgidos o autom\u00e1ticos\u00bb. Aprender a manejar lo ominoso es una forma de adquirir una luz revitalizadora. Al nombrar la inquietud y analizarla como un proceso simb\u00f3lico, le quitamos el poder de perturbarnos. La incertidumbre deja de ser un obst\u00e1culo para convertirse en un portal: una superficie de reflexi\u00f3n donde, tras la sorpresa, finalmente podemos definir nuestra posici\u00f3n y el camino que decidimos recorrer. \u00ab\u00bfY ahora?\u00bb, pregunta el consultante, ya m\u00e1s relajado. \u00abAhora\u00bb, respondo mientras tomo mi libreta, \u00abcomencemos de verdad la sesi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un consultante entra en la sala y se detiene frente al perchero. Mira su propio abrigo, pero por un segundo, retrocede. 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